Con 71 años de edad y una larga condena por cumplir, el financiero americano tuvo que medir distancias con otro recluso más ó menos de su edad.
Tras una discusión sobre economía y el estado del mercado bursátil, la conversación subió de tono hasta que su compañero de penas, enfadado, lo empujó y él le devolvió el empujón con fuerza.
La prensa americana escribe sobre este incidente: “Crece el respeto y la credibilidad de Madoff en prisión”. Antes de entrar en la cárcel, pagó a un experto para que le enseñara las claves de la vida en prisión y le diera “consejos de supervivencia entre rejas”